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martes, 22 de septiembre de 2015

Tramo 4 Baamonde - Miraz

Tras cuatro días recorriendo sendas y tratando de recordar y detectar cambios, estoy convencido que cuando recorrí esta parte del camino de la Costa en el mes de julio se podría comparar al de los que recorrieron el Camino Francés antes de 1993, toda una aventura. De aquella los pueblos vivían de espaldas al Camino y ahora protestan porque se pretende cambiar el recorrido. 


Aunque las guías proponen recorrer Baamonde-Sobrado en una sola jornada, con 40 kilómetros "oficiales", existe la alternativa de hacerlo en dos días, bien 15-25 ó 25-15. Dado que el albergue de la segunda opción era privado y estaba completamente reservado, hoy ha sido una jornada tranquila que hemos completado a media mañana. 


Resuelto queda también el misterio de las zanahorias gigantes, un tubérculo que hemos visto en muchos campos cultivados y no sabíamos que era. La señora Pilar del bar de Miraz nos lo ha solucionado: remolacha para los cerdos.

Mañana último día para disfrutar de la relativa calma de este trazado, puesto que pasado entramos en el Francés. Reconozco que el año pasado lo eché de menos por momentos, pero en este momento creo que me gustaría no tener esas dos jornadas compartidas. Creo que va a ser como cuando pasé del Aragonés al Francés en Puente La Reina: Demasiado ruidoso. 

lunes, 21 de septiembre de 2015

Tramo 3 Vilalba - Baamonde

Parece increíble lo poco que recuerdo de este recorrido. Y, lo que es peor, aquello que recuerdo ha cambiado lo suficiente como para que me haga dudar. Me pasó ayer entrando en Vilalba y su absurdo puente peatonal (con la falta que haría en otros cruces de carretera sin visibilidad) y me ha vuelto a pasar esta mañana al llegar a Baamonde y el rodeo para pasar bajo la autopista, lo que ha sumado 800 metros extra.


Hoy ha vuelto a amanecer con niebla en lo que se intuye una constante para los próximos días, pero una corta subida nos ha permitido sentir el sol mientras despuntaba por el horizonte antes de volver a bajar a la niebla. 


La primera vez que recorrí esta variante conocí e el restaurante Galicia a uno de esos personajes legendarios del Camino, Juan Corral. Hoy volví para hablar con él de nuevo y probar su café de olla, pero parece ser que murió hace unos años. En su lugar he conocido a su hermano escultor que tiene el jardín de su casa abierto al público de forma gratuita y ofrece pequeños paseos guiados. Todo un honor.