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lunes, 21 de septiembre de 2015

Tramo 3 Vilalba - Baamonde

Parece increíble lo poco que recuerdo de este recorrido. Y, lo que es peor, aquello que recuerdo ha cambiado lo suficiente como para que me haga dudar. Me pasó ayer entrando en Vilalba y su absurdo puente peatonal (con la falta que haría en otros cruces de carretera sin visibilidad) y me ha vuelto a pasar esta mañana al llegar a Baamonde y el rodeo para pasar bajo la autopista, lo que ha sumado 800 metros extra.


Hoy ha vuelto a amanecer con niebla en lo que se intuye una constante para los próximos días, pero una corta subida nos ha permitido sentir el sol mientras despuntaba por el horizonte antes de volver a bajar a la niebla. 


La primera vez que recorrí esta variante conocí e el restaurante Galicia a uno de esos personajes legendarios del Camino, Juan Corral. Hoy volví para hablar con él de nuevo y probar su café de olla, pero parece ser que murió hace unos años. En su lugar he conocido a su hermano escultor que tiene el jardín de su casa abierto al público de forma gratuita y ofrece pequeños paseos guiados. Todo un honor.

domingo, 20 de septiembre de 2015

Tramo 2 Gontan - Vilalba

Amaneció un día con niebla llorona que me acompañaría prácticamente hasta la entrada al polígono industrial de Vilalba, donde se abrió para mostrar un espléndoroso y soleado día gallego. 


Tras la etapita de ayer, hoy el GPS ha marcado 24 kilómetros frente a los 20 de las dos guías consultadas (la edición de 2010 de Antón Pombo y la Guía Eroski). Está claro que o mi GPS marca de más o  los editores de guías no lo utilizan o un poco de ambas. 

La niebla suele tener un efecto espectacular sobre la infinidad de telarañas que pueblan arbustos y cercas a la vera del sendero creando una atmósfera fantasmagórica que, junto con la niebla, provocan en el caminante la sensación de encontrarse con la Santa Compaña en cualquier curva. 


Hoy, saltándome una de mis normas básicas, hemos tomado un desvío para acercarnos a un bar indicado con un cartel. El del bar, muy habilidoso, puso en el cartel del desvío que no era necesario desandar lo andado para retomar la ruta. En dicho bar hemos podido degustar una de las mejores tortillas del Camino. Si veis los cárteles del bar O'Barrio (o algo parecido), desviaros porque merece la pena. 

Otra reseña para los que vengan detrás. Saliendo de Abadín perdimos un desvío y continuamos por la carretera. Poco después de pasar una rotonda a la salida del pueblo hay un desvío a una iglesia del siglo XII, por ahí se puede retomar el camino señalizado.