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domingo, 17 de agosto de 2014

Día 3 Zamarramala - Santa María La Real De Nieva

Existe un campo de trigo segado que se extiende desde Carrión de los Condes en Palencia hasta Zamarramala en Segovia. Y si no es el mismo, se le parece enormemente. 

Una vista espectacular de la Catedral de Segovia me despedía al amanecer en Zamarramala. Pronto unos globos aerostáticos aprovechaban las bajas temperaturas de la mañana para sobrevolar Segovia.


Algo a lo que me tengo que acostumbrar es que el sol me va a dar principalmente en mi lado derecho, así que en no mucho tendré el brazo derecho negro y el izquierdo un poquito menos. Los autorretratos de la sombra (campaña anti selfies) pueden variar en función del tipo de campo a mi izquierda. 


El recorrido de hoy presentaba como única dificultad el calor que ha hecho a partir de mediodía. Por suerte, tras haberme quedado sin agua el primer día en Los Molinos, relleno siempre que veo una fuente, y menos mal, porque el último tramo hasta Santa María que la Asociación marca cuatro kilómetros han sido casi siete. 


Tierra de Campos en su máximo y veraniego esplendor. El próximo día que tenga más de 25 kilómetros saldré un poco antes. 

Hoy, para no terminar de trastornarme con tanto campo de cereal, me he puesto un poco de música (las opciones de encontrarse con un peregrino son menos que mínimas), os dejo una de las canciones para que la escuchéis: http://youtu.be/_MqA0a5iw5k

sábado, 16 de agosto de 2014

Día 2 Cercedilla - Zamarramala

Saliendo de Cercedilla con las primeras luces de la mañana, tocaba afrontar la ascensión al puerto de la Fuenfría para entrar en la provincia de Segovia y llegar hasta la capital provincial. 


En pocas ocasiones se tiene la oportunidad de recorrer esta zona de la Sierra de Madrid completamente sólo, sin ciclistas, excursionistas, grupos de exploradores ni domingueros contribuyendo al ruido ambiente. 

Esa calma y silencio que invitan a la reflexión de cosas variadas, como qué sería más duro, marchar por una calzada romana, desplazarse en un auriga o construir la propia calzada (¿Echarían sal los romanos en la calzada durante el invierno?). 


Tras coronar el puerto se inicia un descenso más pausado que la subida a través de un estupendo pinar que termina abriéndose a zonas de pastoreo donde esta mañana una horda de aves carroñeras estaban dando cuenta de una o dos vacas. 


Muchos kilómetros después se entra en Segovia (no hay civilización alguna entre medias), donde por arte de magia la señalización del Camino medio desaparece. Afortunadamente es fácil sortear a todos los turistas sorprendidos al ver a un peregrino hasta llegar a la Catedral. 


Desde la Catedral, en apenas tres cuartos de hora se llega a Zamarramala, dónde un estupendo albergue nuevo de 40 plazas acoge hoy a dos peregrinos.