Mostrando entradas con la etiqueta Foncebadón. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Foncebadón. Mostrar todas las entradas

jueves, 12 de septiembre de 2013

Jornada 25. Foncebadón - Ponferrada

Cada vez que recorro estos kilómetros recuerdo aquel día de junio de 2004 en el que mis tobillos y mis rodillas dijeron basta al llegar a Molinaseca. 

Aquél día sabía que volvería para terminar, con una mochila que pesara menos de quince kilos y con unas botas adecuadas. Y aquí estoy nueve años después realizando una aventura para toda una vida. 


Hoy había que cumplir con las viejas tradiciones, y para ello traía mi piedra recogida en el monte de La Maliciosa de Madrid. Hemos cumplido, dejando allí unas cuantas cargas que nos han acompañado durante todo el Camino. Ahora la mochila va mucho más ligera. 

No he entendido el desvío que Antón Pombo propone llegando a Ponferrada. Creo que añade kilómetros sobre la ruta por la carretera y la entrada es un auténtico tormento, sobre todo ese puente del infierno sobre las vías del tren. 

Y no sé porqué hoy no podía quitarme de la cabeza esta canción: http://youtu.be/SJUhlRoBL8M

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Jornada 24. Astorga - Foncebadón

Salimos de Astorga poco después de las siete de la mañana, con poca luz y cielo cubierto. Los días han acortado muchísimo y lo notamos sobre todo por la mañana.


Una vez dejado atrás el término municipal de Astorga, lo que cuesta salir de algunas ciudades, el Camino empieza a picar suavemente hasta El Ganso, donde una breve parada en el ya típico Bar El Cowboy nos dará las fuerzas necesarias para la subida a Rabanal del Camino y Foncebadón.

Las veces anteriores por esta zona me había quedado en Rabanal, pero este año quiero llegar a Ponferrada de una pieza, así que preferí alargar el día de hoy para aligerar la jornada de mañana. 


El cuerpo pedía ya cambiar el ritmo monótono y constante por las jornadas de media montaña que nos ofrece esta zona de León a mitad de camino entre la Maragatería y El Bierzo. 

Empieza a abundar el turista que recorre tramos del Camino acompañado de un autobús. Algunos de ellos hasta se han parado para fotografiarse conmigo. Hoy he visto más de estos que peregrinos cargando con la mochila. Nos acabaremos convirtiendo en atractivo turístico: "Camine 100 metros junto a un peregrino una experiencia inolvidable".

Y hoy, para celebrar que llevo unos 600 kilómetros en las piernas, me he dado un gran homenaje gastronómico en La Taberna de Gaia: