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miércoles, 11 de septiembre de 2013

Jornada 24. Astorga - Foncebadón

Salimos de Astorga poco después de las siete de la mañana, con poca luz y cielo cubierto. Los días han acortado muchísimo y lo notamos sobre todo por la mañana.


Una vez dejado atrás el término municipal de Astorga, lo que cuesta salir de algunas ciudades, el Camino empieza a picar suavemente hasta El Ganso, donde una breve parada en el ya típico Bar El Cowboy nos dará las fuerzas necesarias para la subida a Rabanal del Camino y Foncebadón.

Las veces anteriores por esta zona me había quedado en Rabanal, pero este año quiero llegar a Ponferrada de una pieza, así que preferí alargar el día de hoy para aligerar la jornada de mañana. 


El cuerpo pedía ya cambiar el ritmo monótono y constante por las jornadas de media montaña que nos ofrece esta zona de León a mitad de camino entre la Maragatería y El Bierzo. 

Empieza a abundar el turista que recorre tramos del Camino acompañado de un autobús. Algunos de ellos hasta se han parado para fotografiarse conmigo. Hoy he visto más de estos que peregrinos cargando con la mochila. Nos acabaremos convirtiendo en atractivo turístico: "Camine 100 metros junto a un peregrino una experiencia inolvidable".

Y hoy, para celebrar que llevo unos 600 kilómetros en las piernas, me he dado un gran homenaje gastronómico en La Taberna de Gaia:



martes, 10 de septiembre de 2013

Jornada 23. San Martín del Camino - Astorga

Cansado ya del tráfico de la N-120 (si no recuerdo mal me viene haciendo compañía desde La Rioja o Navarra) hoy he optado por la variante algo más escarpada que nos aleja de la carretera y suma un par de kilómetros, pero que gusto da volver a oír mis pensamientos y no a los coches.


Una vez reparcheadas las zapatillas (si no se arregla con cinta americana, usa más cinta americana, Quiquejauskas dixit), lo cual ha sido mi máxima preocupación hoy, me fijo que excluyendo ciclistas apenas hay peregrinos españoles. Llevo diez días hablando en inglés y, sobre todo, con australianos. El Camino no deja de sorprenderme.

Ayer por la tarde hablaba en broma con gente que ha empezado en León, y que por tanto llevaba un día andado, de las cosas que te convierten en un peregrino veterano, y estas son algunas de las que salieron:

1. El peregrino veterano tiene dos formas de andar, con mochila y paso ágil o sin ella y pareciendo que va pisando huevos. 

2. El veterano termina llevando más cosas colgando de la mochila que dentro de ella, por tenerlas a mano en cualquier momento. 

3. El veterano habla de una jornada de veinte kilómetros como si fuera un paseo con el perro por el parque. 

4. El peregrino veterano mide la distancia en tiempo andando y no en metros o kilómetros. 

5. El veterano sabe decir con bastante exactitud cuánto tiempo lleva alguien en el Camino por su forma de andar. 

¿Se os ocurre alguna más?

Y hoy para terminar, con tanto australiano suelto, una versión de la canción típica de esas tierras de ahí abajo por Kylie Minogue: http://youtu.be/CNnJ6-MBHdQ


lunes, 9 de septiembre de 2013

Jornada 22. León - San Martín del Camino

Uno de los misterios mejor guardados del Camino es la distancia real que queda hasta Santiago de Compostela. En un mismo día, hoy por ejemplo, he visto cuatro señales de distinto origen que bailaban la distancia hasta Santiago en unos cincuenta kilómetros.

Es cierto que hay variantes del Camino que pueden incrementar o disminuir el recorrido, pero cuando la discrepancia te la encuentras hasta en los carteles oficiales de las carreteras nacionales te hace pensar en Santiago de Compostela como un nuevo San Borondón. 


El Camino va cambiando poco a poco, va picando hacia arriba y empiezan a desaparecer los cultivos de cereales y girasoles (alguien me tiene que contar si los girasoles se cosechan o se dejan morir porque he visto varios campos así) y entramos en la Maragatería. Nunca he probado un cocido maragato y quizá esta sea la ocasión, acepto recomendaciones en Astorga.

Creo que se ha roto mi idilio con las zapatillas. La derecha va ahora mismo parcialmente envuelta en cinta americana. Se ha roto parte del tejido, supongo que por desgaste desde dentro de la zapatilla, y no tiene arreglo. La gran duda es, continuar con la cinta americana o arriesgarse comprando otro calzado en Astorga o en Ponferrada.