Mostrando entradas con la etiqueta Santiago de Compostela. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Santiago de Compostela. Mostrar todas las entradas

jueves, 24 de septiembre de 2015

Tramo 6 Sobrado dos Monxes - Arzúa

Carretera, carretera y más carretera. Puede acabar con las articulaciones y los nervios de más de uno. El peor enemigo de nuestra fuerza al andar es nuestra estabilidad mental y emocional. Si el pensamiento negativo te desborda, el físico cae detrás como un castillo de naipes.


Los días pasan inexorables acercándonos cada día a nuestro destino. Quizá sólo a una percepción puntual del destino tras la cual será necesario buscar un nuevo objetivo, un nuevo destino. Santiago está ahí al alcance de la mano, cuarenta kilómetros, un suspiro en el mundo acelerado al que nos tocará volver. 


Fonsigrino sigue caminando, buscando y siguiendo flechas, pensando en nuevas rutas que recorrer, pueblos que conocer, amistades que entablar... Parafraseando a un genio del balón, todos somos peregrinos (y del Atleti) aunque solo unos pocos lo saben.

viernes, 18 de septiembre de 2015

Tramo 0 Madrid - Mondoñedo

Volvemos al Camino, la mochila, las zapatillas y yo, y al final tendré que fundar Peregrinos Anónimos para reconocer mi adicción. El año pasado afronté una de mis peregrinaciones más duras y solitarias y creí tener suficiente por un tiempo, pero en cuanto se me presentó una pequeña oportunidad de volver, me ha faltado tiempo para organizarme. 

Vuelvo, ocho años después, al Camino del Norte, su tramo final que discurre cruzando en diagonal la provincia de Lugo hasta Santiago. Espero encontrarme cambios en un trazado que aquellos días y en pleno mes de julio apenas era transitado por unos cuantos ciclistas sin apenas albergues. 


De momento toca aguantar sentado en el autobús, recorriendo a una endiablada velocidad los parajes que el año pasado me acompañaron durante horas y días. Mañana con las primeras luces del alba volveré a buscar la primera flecha amarilla que me señale la ruta.

domingo, 22 de septiembre de 2013

Jornada 35. Santiago de Compostela - Negreira

Tras compartir un gran día con el Apóstol y parte de la noche con los peregrinos que hoy han vuelto a sus lugares de origen, iniciamos con la mañana ya avanzada el asalto al fin de la tierra. 

No podíamos haber elegido mejor día para empezar a andar a las once. Tres horas más tarde estábamos a treinta y cinco grados y bajo un sol de justicia en el día más caluroso de todos los que llevamos en el Camino. 

Santiago queda atrás, y muchas emociones acumuladas durante tantos días de Camino, la Misa del Peregrino, la tumba del Apóstol, el abrazo al Santo, recoger la Compostela, saludar por la calle a peregrinos que llevabas días sin ver, despedirte de los que se van, brindar por un gran Camino, recordar anécdotas, noches llenas de ronquidos.

Cambiamos todo aquello por un ambiente más tranquilo, alejado del volumen de peregrinos de los últimos días y que me recuerda a aquellos días iniciales por Huesca y Zaragoza. Es probable que venga bien despejarse con unos días más caminando en buena compañía y desconectando del bullicio de los últimos cien kilómetros. 


Y hoy, para terminar, y como me han empezado a llegar convocatorias a mi correo para reuniones varias de vuelta a la oficina, una canción sobre septiembre: http://youtu.be/k70NhRPXzpI

viernes, 20 de septiembre de 2013

Jornada 34. Pedrouzo - Santiago de Compostela

Go raibh maith agat, grazie, remerciements, gràcies, Dank, tak, 감사, esker, grazas, תודה, thanks, 感謝, dėkoju, obrigado, tack, köszönöm, gracias.


Mis hermanos peregrinos, Pascal, Jose, Gerry, Jesús, Belén, Inés, María, Eduard, Laura, Marie, Frederic, Fernando, Elena, Alessandra, Phillip, Yaacov, Carmen, Ole, Paul, Martin, Cristina, Ana, Gimmi, Marco, Gerardo, Fernando, Brad, Marco, Beatrice, Jane, Alberto, David, Fernando, Josep, Myriam, Anna, Simona, Donatas, Fran, Alejandro, Nena, Ohgata, Marco, Mariaelena, Valentina, Gavin, Verónica, Bernadette, Jenna, Raúl, Camila, Cira, Miguel, Alci, Daniel, Alberto, Cristina, Erin, Rubén, Jesús, Belén, María, Marlene, Juan César, Evelino, Esther y todos aquellos con los que me he encontrado en el Camino y jamás intercambiamos nombres, nunca habría llegado hasta aquí sin todos vosotros. 

lunes, 9 de septiembre de 2013

Jornada 22. León - San Martín del Camino

Uno de los misterios mejor guardados del Camino es la distancia real que queda hasta Santiago de Compostela. En un mismo día, hoy por ejemplo, he visto cuatro señales de distinto origen que bailaban la distancia hasta Santiago en unos cincuenta kilómetros.

Es cierto que hay variantes del Camino que pueden incrementar o disminuir el recorrido, pero cuando la discrepancia te la encuentras hasta en los carteles oficiales de las carreteras nacionales te hace pensar en Santiago de Compostela como un nuevo San Borondón. 


El Camino va cambiando poco a poco, va picando hacia arriba y empiezan a desaparecer los cultivos de cereales y girasoles (alguien me tiene que contar si los girasoles se cosechan o se dejan morir porque he visto varios campos así) y entramos en la Maragatería. Nunca he probado un cocido maragato y quizá esta sea la ocasión, acepto recomendaciones en Astorga.

Creo que se ha roto mi idilio con las zapatillas. La derecha va ahora mismo parcialmente envuelta en cinta americana. Se ha roto parte del tejido, supongo que por desgaste desde dentro de la zapatilla, y no tiene arreglo. La gran duda es, continuar con la cinta americana o arriesgarse comprando otro calzado en Astorga o en Ponferrada. 

domingo, 4 de agosto de 2013

Compostella, anno Domini MXIII

Desde la invasión y destrucción de Compostela, hacía ya quince inviernos por el vil Almanzor y su ejército de moros, no había visto nada tan exótico. Parecía una persona, una persona tremendamente asustada. Y lo más sorprendente es que portaba una vieira de peregrino.

En sus muchos años había visto llegar al sepulcro del Apóstol peregrinos de todo tipo, región y clase social. Pero lo que estaban viendo sus ojos superaba con creces a todos ellos y lo mismo le estaba ocurriendo a todos los habitantes que dejaban sus quehaceres diarios para observar el espectáculo.

El "peregrino" había reducido su ritmo al andar, sus rítmico crunch, clac, crunch, clac con el que se acercaba al templo se fue reduciendo al dejar de mover los dos apéndices metálicos que sujetaba con las manos y empezaba a arrastrar los pies estupefacto.


Con un rápido movimiento se desembarazó del extraño zurrón en colores azul y verde que llevaba tan perfectamente acoplado a la espalda que parecía una joroba. Se quitó el extraño sombrero con una flecha amarilla dibujada y que sólo tenía ala en la parte delantera, se secó la cara con un pequeño trozo de tela fina y roja tras desatarlo del cuello y dijo algo que sonó claramente como una maldición.

La curiosidad pudo más que el miedo y se acercó, junto con su bastón de nudos favorito, al extraño personaje que se había sentado en su zurrón y miraba incrédulo en todas direcciones. Llevaba un calzado extraño, completamente cerrado y con un intrincado dibujo en la suela, las medias eran del color de las naranjas, y se adherían como una segunda piel a su tobillo.

El resto del atuendo no era menos peculiar, una camisola negra con extraños dibujos de lo que parecían pequeñas ovejas y lobos y unos calzones con grandes bolsillos por todo el extraño tejido.

Al acercarse, el extraño alzó la mirada y sonrió con unos perfectos dientes blancos. "Ultreia" dijo con un extraño acento que recordaba vagamente al de los peregrinos venidos de tierras de Castilla. "Et suseia" contestó devolviendo la sonrisa al extraño.

miércoles, 24 de julio de 2013

Santiago de Luto

La víspera del día grande del Apostol, un terrible accidente se ha cobrado la vida de muchas personas a escasos kilómetros del centro de Santiago de Compostela. DEP.


ORACIÓN DE SU SANTIDAD JUAN PABLO II
ANTE LA TUMBA DEL APÓSTOL SANTIAGO

Sábado 19 de agosto de 1989

¡Señor Santiago! 
 
Heme aquí, de nuevo, junto a tu sepulcro 
al que me acerco hoy, 
peregrino de todos los caminos del mundo, 
para honrar tu memoria e implorar tu protección. 

Vengo de la Roma luminosa y perenne, 
hasta ti que te hiciste romero tras las huellas de Cristo 
y trajiste su nombre y su voz 
hasta este confín del universo. 

Vengo de la cercanía de Pedro, 
y, como Sucesor suyo, te traigo, 
a ti que eres con él columna de la Iglesia, 
el abrazo fraterno que viene de los siglos 
y el canto que resuena firme y apostólico en la catolicidad. 

Viene conmigo, Señor Santiago, una inmensa riada juvenil 
nacida en las fuentes de todos los países de la tierra. 
Aquí la tienes, unida y remansada ahora en tu presencia, 
ansiosa de refrescar su fe en el ejemplo vibrante de tu vida. 

Venimos hasta estos benditos umbrales en animosa peregrinación. 
Venimos inmersos en este copioso tropel 
que desde la entraña de los siglos 
ha venido trayendo a las gentes hasta esta Compostela 
donde tú eres peregrino y hospedero, apóstol y patrón. 

Y venimos hoy a tu vera porque vamos juntos de camino. 
Caminamos hacia el final de un milenio 
que queremos sellar con el sello de Cristo. 
Caminamos, más allá, hacia el arranque de un milenio nuevo 
que queremos abrir en el nombre de Dios. 

Señor Santiago, 
necesitamos para nuestra peregrinación 
de tu ardor y de tu intrepidez. 
Por eso, venimos a pedírtelos 
hasta este “finisterrae” de tus andanzas apostólicas. 

Enséñanos, Apóstol y amigo del Señor, 
el CAMINO que conduce hacia Él. 
Ábrenos, predicador de las Españas, 
a la VERDAD que aprendiste de los labios del Maestro. 
Danos, testigo del Evangelio, 
la fuerza de amar siempre la VIDA. 

Ponte tú, Patrón de los peregrinos, 
al frente de nuestra peregrinación cristiana y juvenil. 
Y que así como los pueblos caminaron antaño hasta ti, 
peregrines tú con nosotros al encuentro de todos los pueblos. 

Contigo, Santiago Apóstol y Peregrino, 
queremos enseñar a las gentes de Europa y del mundo 
que Cristo es –hoy y siempre– 
el CAMINO, la VERDAD y la VIDA.